¿Cómo asumir labores ludoterapéuticas? Varios principios, al estilo de un código de ética, sirven como premisas a este empeño. Tu labor no debe considerarse como tratamiento profesional, pues, aunque adquieras conocimientos novedosos y valiosos no tienes una certificación académica al respecto. De modo que lo que hacemos los ludólogos es brindar nuestra ayuda a quien la necesite. No proclames que resolverás el trastorno de conducta, ni el mejor terapéutico pueda hacer eso, pues, es imposible radicar en el breve tiempo de un tratamiento un problema que seguramente lleva años incubándose en la psiquis de una persona. La consciencia humana no es una interfaz de programación cuyos códigos se puedan modificar a voluntad, como afirma la programación neurolingüística. Tu misión es detectar un problema, mostrar sus causas y recomendar probables vías de solución. Corresponderá a la persona aplicar tus recomendaciones y procurar resolver el problema en el menor tiempo posible. Con voluntad, solamente ella puede hacerlo.
No califique
a la persona que solicita tu ayuda como paciente. Deja ese término a la
medicina. En todo caso, el verdadero paciente será tú, por el grado de
paciencia y comprensión que debes tener para dedicarte a esta labor solidaria y
empática. ¿Qué característica debe tener
el espacio físico donde actuarás? La imagen de un paciente en un diván y el
psicólogo sentado junto a él no tiene nada que ver contigo, pues, como ya te
dije, la persona no es un paciente y tú probablemente tampoco sea psicólogo.
Nuestro encuentro de ayuda no es una consulta médica, es un intercambio de
información que ocurre en cualquier sitio con condiciones mínimas adecuadas.
Hay una mesa y varias sillas, según los participantes, hay una computadora con
que aplicar herramientas virtuales, debe haber música animada y alegre en la
computadora, que puedas emplear como motivación.
Hay espacio despejado para moverse y ejecutar
dinámicas participativas. Habrá determinados juegos educativos seleccionados
para el caso. El escenario ideal es una ludoteca.
¿Cómo
presentarte y explicar lo que vas a hacer? Esto es muy importante. Tu
presentación ante la persona o personas que vas a ayudar es un paso preliminar
fundamental, pues con eso dejarás claras tus intenciones y establecerás tus
propósitos sin sembrar falsas expectativas. Lo más importante es establecer un
clima adecuado para el intercambio de información y cooperación mutua. Este es
un ejemplo de presentación… “Saludos. Mi nombre es (…). Soy ludólogo. Eso es
especialista en el manejo de la lúdica como generador de desarrollo humano,
mediante acciones placenteras realizadas con pleno ejercicio de la libertad. Mi
presencia aquí es para brindar mi ayuda fraternal y comprometida para analizar
conjuntamente los aspectos de conducta que pueden ser motivos de preocupación
en este entorno, a fin de procurar descubrir sus causas y proponer probables
soluciones mediante acciones lúdicas, lo que sólo será posible con un
compromiso de participación y permanente. Lo que haremos será intercambiar e
incluso jugar cuando sea necesario. Comenzamos”.
La
importancia de informe final radica en que una persona que solicita ayuda en
cualquier ámbito tiene la percepción sobre la existencia de un determinado
problema en sus relaciones intra e interpersonales, y para ella es fundamental
que tal situación sea comprobada por un especialista, así como sus
manifestaciones y probables causas, estando en disposición de actuar para
resolverlo, considerando las recomendaciones que se les hagan. Así que… hay una
situación conflictiva que genera la consulta a un especialista, de lo que sale
la constatación del problema con la precisión de sus posibles causas y de las
recomendaciones de actuación para alcanzar una solución. El primer paso para
resolver un problema es aceptar que existe.
El
ludoterapeuta debe contar con gran cantidad de recursos, propiciando la
diversidad de alternativas que el ludólogo debe tener en su arsenal para dar
respuesta a sus necesidades de recomendaciones, lo que le exige estar
constantemente en la gestión de propuestas interesantes, creando y
desarrollando algunas propias, y buscando en sitios especializados que abundan
en Internet, como blogs sobre educación, recreación, psicosociales, pedagogía,
terapias, arte, etc. Pero sin olvidar que el más importante de sus recursos es
él mismo, considerando que debe poseer capacidad para establecer relaciones
personales, empatía, creatividad para buscar y aplicar soluciones novedosas…
Esto es lo que diferencia a un especialista de otro.