LUDOLOGIA 3a (Pedro Fulleda Bandera)

La Sociología es una ciencia humanística relativamente nueva; surgió cuando pensadores europeos comprendieron la necesidad de estudiar y explicar la dinámica social, el comportamiento de los grupos humanos, al percatarse que las acciones de las comunidades no están regidas por caprichos de sus integrantes, sino que responden a principios y leyes objetivas bajo la influencia de condiciones culturales históricamente determinadas. Su estudio, como en toda otra disciplina científica, tiene el propósito principal de poder determinar y predecir el curso de las acciones humanas, conociendo las causas que las preceden a fin de convertir a los seres humanos en gestores y rectores de su propia historia. El siglo XVIII brindó el contexto para el surgimiento de la nueva ciencia en Europa occidental, principalmente en Inglaterra, Italia y Francia.

             Las ideas sociales renovadoras que condujeron a la Revolución francesa en 1789 y marcaron al denominado Siglo de las Luces, crearon las condiciones para que destacados pensadores, principalmente filósofos e historiadores, comenzaran a concebir una disciplina que se ocupase de estudiar y explicar los procesos que rigen el decursar de la sociedad humana. Hobbes, Locke, Vico, Hegel, Comte y Spencer son considerados los padres de la nueva ciencia, que muy rápidamente comenzó a incursionar por las universidades europeas de la época. En el siglo XIX, con el desarrollo del capitalismo monopolista, surgen corrientes de pensamiento dirigidas a explicar los procesos económicos y políticos que estaban presidiendo la vida en las grandes potencias de Europa y en los Estados Unidos de América.

            La más importante de ellas es el marxismo, debida al filósofo alemán Carlos Marx. Sus teorías no sólo se dirigían a la comprensión de los procesos sociales de la época, sino a justificar la necesidad de transformar la realidad mediante la acción revolucionaria de los seres humanos, dando inicio a corrientes ideológicas que marcarían el decursar de la sociedad en lo delante. La nueva ciencia pasó de los círculos de estudiosos e investigadores a las agrupaciones de gestores de cambios sociales, convirtiéndose en un recurso del pensamiento revolucionario del siglo XIX.

             Filósofos, economistas, historiadores, se dedicaron a estudiar las leyes que rigen el decursar de la Humanidad, con fines marcadamente ideológicos. Uno de los más destacados es el alemán Max Weber, seguidor de las teorías de Carlos Marx. En Inglaterra, el tradicionalismo conservadurismo burgués promovió el estudio académico de la disciplina con un marcado fin político: la transformación evolutiva y no revolucionaria de la sociedad humana, en oposición al marxismo, enfatizando en el criterio de que el capitalismo conduce a la sociedad hacia un denominado estado de bienestar.

             Luego de la Primera Guerra Mundial, los Estados Unidos y América se convirtieron en potencia, no solo económica, sino además en el campo de las ideas y la innovación tecnológica, gracias a ser receptores de una masiva emigración proveniente de Europa bajo la amenaza de una nueva y más destructiva conflagración mundial. La ciudad de Chicago se erigió en emporio industrial donde la confrontación entre clase obrera y capitalistas adquirió dimensiones extraordinarias, a punto de ser escenario de los sucesos trágicos que dieron origen a la conmemoración del primero de mayo como Día Internacional de los trabajadores, de modo que no fue casualidad que su universidad se convirtiese en centro rector de los estudios y la promoción de la sociología con una visión más pragmática y renovada, combinando el tradicionalismo inglés con la dinámica social alemana.

             La visión pragmática de la nueva sociología desarrollada al calor de la lucha de clases y los conflictos en las grandes urbes industriales norteamericanas condujo al tratamiento de la realidad social de una manera más concreta, abandonando la visión abstracta de dichos estudios en el siglo XIX. Así se fue conformando una teoría sociológica compuesta por el abordaje de diversos aspectos de la realidad que conformaron sub-áreas y especialidades de investigación, para lo cual se formularon métodos dirigidos a captar, analizar e interpretar la dinámica social. En otras disciplinas humanísticas afines, la sociología en su proceso de gestación recibió un fuerte impulso desde la psicología social, disciplina más antigua, orientada a explicar cómo las acciones individuales determinan el comportamiento colectivo en la sociedad humana. Las investigaciones y aportes teóricas del austríaco Sigmund Freud en el campo del psicoanálisis fueron incorporadas al ámbito sociológico, sobre todo con relación a fenómenos sociales traumáticos originados por deformaciones en las conductas individuales, lo cual alimenta a especialidades sociológicas dirigidas al estudio de la delincuencia, la violencia, la inadaptación y los conflictos de diversa índole.

             Los métodos de investigación sociológica coinciden con los de otras disciplinas humanísticas, basándose sobre todo en la intervención participativa de los investigadores en grupos sociales, compartiendo experiencias reales o creadas artificialmente, a fin de evaluar las manifestaciones del comportamiento tanto individual como colectivo. En la actualidad el uso de focus group, o grupos focales, en investigaciones sociológicas se refuerza con recursos tecnológicos para la recogida de información, como las grabadoras de voces y cámaras de grabación de videos y toma de fotos. Como su objetivo principal es comprender los procesos que rigen el comportamiento de los grupos humanos, la sociología está en la necesidad de realizar investigaciones a gran escala, procurando las mayores muestras posibles. Por eso la indagación cuantitativa emplea métodos de recogida de información que involucren a grandes grupos de personas como población objetiva o de muestreo, para lo cual la herramienta más usual son las encuestas de opinión construidas por especialistas para recoger respuestas de las personas a un cuestionario basado en el tema que se investiga. Aun cuando en la actualidad se implementan mediante los modernos recursos de la tecnología, las encuestas siguen manteniendo los principios de sus orígenes como método de investigación sociológica. Esto es confiar en la honestidad y transparencia de las personas al dar sus respuestas, así como aplicar sistemas de evaluación que permitan filtrar las tendencias más significativas.

             La tabulación, análisis y evaluación de resultados en las encuestas de opinión cuenta hoy con los recursos de la computación y existen numerosos programas cibernéticos que facilitan esta labor, sobre todo la posibilidad de hacer de forma automática verificaciones cruzadas entre miles de respuestas, a fin de filtrar las más significativas. En la actualidad, con el desarrollo de la teoría sociológica y de los métodos de investigación, la sociología se erige en ciencia indispensable y efectiva en todos los campos del quehacer humano, pues aporta información y conclusiones válidas para toda acción dirigida a la sociedad, siendo de significativa importancia en las esferas de la política, la publicidad y los recursos humanos. Sin sus aportes, la actividad pedagógica perdería gran parte de su practicidad al quedar huérfana de conceptos con los que vincular a la adquisición individual de conocimientos con su utilización práctica en la vida social de la humanidad.

             Desde los intereses de la Ludología hay que destacar la importancia que en el campo sociológico tuvo la aportación realizada a fines del pasado siglo XX, por el periodista y escritor norteamericano Alvin Toffler, autor de varios libros sobre el decursar de la Humanidad, pero muy particularmente de una trilogía donde aborda el tema del poder, exponiendo conceptos y valoraciones que hasta ese momento habían escapado a la argumentación académica reconocida. Aunque el concepto es desarrollado más adelante, te anticipo que para la Ludología el juego surge cuando los jugadores, niños, adolescentes, jóvenes, adultos, crean un sistema de poder donde sumergirse para representar simbólicamente y sin riesgos traumáticos a una realidad que intentan comprender del mejor modo por alejamiento.

Existe una ley universal que ejerce su acción en todo lo existente en el Universo desde sus mismos orígenes, sea este como haya sido, lo cual la ciencia no puede todavía confirmar con precisión; es la ley del desarrollo, según la cual todo transita desde formas inferiores a otras superiores, desde manifestaciones más simples a otras más complejas, en un proceso indetenible y sin retroceso, pues aunque aparentemente haya marcha atrás en algún momento, eso no es real, ya que la acumulación de cambios cuantitativos ocurre en una sola dirección y sus saltos generan dialécticamente cambios cualitativos donde los efectos siempre son diferentes a las causas. Para que el proceso de desarrollo tenga lugar tiene que ir acompañado de una condición obligatoria, la del principio de asimilación, según el cual unas formas de existencia son asimiladas por otras que de tal modo se desarrollan convirtiéndose en superiores.

En la naturaleza inanimada tal proceso se rige por leyes físico-químicas basadas en el principio de conservación y transformación de la materia ya expuesto por el filósofo griego Demócrito en la antigüedad, mientras que en el campo de lo animado se rige por leyes biológicas basadas en el principio de selección natural de las especies, expuesto por el inglés Charles Darwin en tiempos modernos. Así como ocurre en la naturaleza, también en la sociedad humana el proceso de asimilación tiene lugar como condición para el desarrollo, pero en este caso las leyes que los rigen son sociales, principalmente derivadas de la necesidad de supervivencia de cada ser individual y de la preservación y evolución de la especie en general. Estos principios son válidos para la vida inteligente en cualquier lugar del Universo donde exista y no son exclusivamente patrimonio del planeta Tierra, y esa similitud es lo que hace posible el contacto e intercambio cultural entre civilizaciones interplanetarias e intergalácticas que algún día tendrán lugar.

 Para que el principio de asimilación se cumpla en una determinada circunstancia es necesario que exista un cierto grado de capacidad de asimilación por parte del agente dominante en el proceso, el que se desarrollará asimilando a otros elementos de su entorno. Esa capacidad de asimilación se define como poder, y así en el campo físico un cuerpo mayor puede atraer a otro menor según la ley de gravitación universal, y en el campo biológico un organismo vivo puede convertir en el alimento a otro según la ley de las cadenas alimentarias en los ecosistemas.

La principal necesidad de la sociedad humana está vinculada con la apropiación de energía, lo que ocurre de muy diversas formas. El poder en la sociedad humana define la capacidad de asimilación que tiene para la producción energética con la que se puedan resolver las necesidades vitales de cada ser humano en particular y de toda la sociedad en general. De tal modo es posible clasificar las potenciales civilizaciones en el Universo en tres grupos dependientes de su grado de poder o capacidad de asimilación para la apropiación y producción de energía. Las civilizaciones de primer grado son las capaces de asilar todo el potencial energético del planeta en que viven; es el caso de la Tierra hasta la actualidad, donde los seres humanos emplean recursos no renovables y renovables de energía, como la madera, el carbón, el petróleo, el gas, la fuerza hidráulica y la eólica, los elementos radioactivos, entre otros. Las civilizaciones de segundo grado son las capaces de asimilar todo el potencial energético de la estrella que rige su sistema planetario, obteniendo de la emisión estelar la energía requerida para su subsistencia y desarrollo, tal como hacen hoy los artefactos cósmicos que despliegan sus baterías para captar los rayos del Sol. Las civilizaciones de tercer grado son las capaces de asimilar el potencial energético de toda su galaxia, sobre todo las enormes fuentes que existen en los núcleos galácticos con el potencial de los agujeros negros